Psicología y Coaching

Infertilidad | Preparto | Postparto

Cuando hablamos de Salud Reproductiva, hacemos referencia no solo a la salud física, sino también a la emocional. Gozar de una buena salud reproductiva, va vinculado a “vivir la fertilidad, el pre y post parto” de un modo sano y adaptativo. Pudiendo sobrellevar las dificultades que se presenten, aprendiendo a gestionar nuestras emociones y a gozar de este momento de vida. E inevitablemente, cuando gozamos de una buena salud emocional, nuestro cuerpo también se libera y nuestras tensiones se relajan.

Dentro de la Salud Reproductiva, la psicología y el coaching, pueden tener tres ámbitos de actuación.

Infertilidad

La infertilidad es una causa vital estresante de primer orden. La búsqueda del bebé que no llega, el diagnóstico de infertilidad y/o la toma de decisiones en cuanto a los tratamientos, comporta un nivel de estrés en la pareja o la mujer, que puede generar malestar emocional y afectar en la calidad de vida de otros ámbitos de la vida de la pareja o la persona.

El apoyo psicológico o de coaching en este momento de vida, puede ayudar a:

  •  Aprender a desconectar la mente, concentrarnos en el proceso y no en las preocupaciones o el malestar, que éste comporta.
  •  Facilitar el estado de relajación óptimo del cuerpo, para favorecer un embarazo.
  •  Tomar decisiones reflexivas y razonadas.
  •  Fomentar la constancia, la motivación y mantener el sentimiento de validez personal, que puede venir afectado por el hecho de “no poder ser padres”.
  •  Reforzar la relación de pareja, que puede resentirse en el proceso.
  •  Transitar mejor por los diferentes momentos de alta exposición física y emocional.
  •  Transformar el tiempo de espera en un tiempo fértil de descanso, ideas, proyectos, etc.
  •  Evitar el efecto negativo de la infertilidad, en diferentes áreas de nuestra vida.

En Instituto Meridians podemos ayudarte a encontrar un profesional de la psicología para realizar sesiones individuales y actividades en grupo.

Preparto

La noticia de un embarazo y llegada de un futuro bebé, provoca júbilo y alegría, pero también puede generar miedos e incertidumbre, acerca de nuestra capacidad para sobrellevar este cambio vital de un modo sano y natural.

La organización y planificación de los cambios de vida que se producirán con este futuro bebé, sumado a los cambios hormonales y al desconocimiento, pueden provocar un incremento del estrés.

Y es que nuestra sociedad occidental, ha ido primando la individualidad en detrimento de la colectividad y la familia, y ha fomentado la eficacia y la excelencia exclusivamente en el área profesional o personal. Y tanto hombres como mujeres, nos hemos ido apartando de nuestra naturaleza instintiva y sensorial.

Existen preocupaciones comunes a la mayor parte de futuras mamás, que tienen que ver con el miedo a la maternidad o al sufrimiento que puede generar el parto. Y los padres, se encuentran igual de perdidos, ante la impotencia de no saber como ayudar de un modo efectivo. Antiguamente, el rol de la mujer cuidadora y ama de casa, permitía que los miedos, las dudas e inseguridades se compartieran con sus compañeras. Las mamás intercambiaban experiencias y acompañaban a las primerizas en su proceso.

A día de hoy, sin quitarnos de todos los derechos que hemos ido recuperando, podemos extraer alguno de los aspectos positivos, que esta situación podía tener para la mujer e incluso para la pareja. Éste es el trabajo de la psicología perinatal, el de acompañar en el pre y post parto, con la finalidad de fomentar esta colectividad y retornar a la mujer y al hombre esta capacidad natural e instintiva para gestionar las dudas, miedos e inseguridades que pueden surgir ante la espera y llegada del bebé.

Postparto

Con la llegada del bebé, la vida da un giro de 360 grados. Los distintos ámbitos de nuestra vida, la relación de pareja, la familia, las rutinas cotidianas, la profesión, entre otras áreas, tendrán que ser adaptadas a las necesidades del bebé, como mínimo durante los primeros años de vida.

Es por ello, que nuestra capacidad para reinventarnos, para gestionar el cambio y tolerar la incertidumbre, jugarán un papel decisivo.

Aprender a vivir el presente, priorizar y posponer, así como gozar del contacto con otras madres, facilitará el proceso.

Por otro lado, la recuperación del postparto, especialmente en partos con cesárea o con alguna complicación añadida y el inevitable cambio hormonal, generan estrés, cansancio o desmotivación. Sensaciones que muchas veces sumadas a las expectativas acerca de “cómo debería ser este momento de vida”, pueden generarnos además más presión añadida.

El papel de un psicólogo/a- coach, es el ayudar a la mujer o pareja, a favorecer esta adaptación, a aprender a sobrellevar la recuperación del parto y a tomar este proceso de vida como una oportunidad de aprendizaje, donde los ritmos lentos se transformen en una manera de vivir, de conectar con nuestro hijo/a y gozar de este momento vida.

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